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El alba amenazaba con mostrar pronto sus primeros rayos que darían paso a un nuevo día.... Pero una oscuridad se había interpuesto de mala forma, una oscuridad que amenazaba con la vida de un honorable hombre, cuya vida estaba ahora a merced de una terrible sombra...

Pero una vez más la voluntad del bien actuaba para equilibrar las tornas... Tharion Drakker avanzaba con todas sus fuerzas junto a Farko y Sharia, decididos a proteger el reino sea como sea...

Tharion: ¡Ya estamos llegando! - Exclama con fuerza el joven.

Farko: (Pensando) Sin duda... esta sensación... Ese maldito... ha regresado. - Frunce el ceño serio. - ¡Escuchad! ¡Manteneos detrás de mi! ¡Bajo ninguna circunstancia le ataquéis! - Ordena con seriedad.

Sharia: Tch... Entonces está allí. - Susurra la joven con un tono preocupado.

Tharion: ¿Está?... ¡¿Quién?! - Pregunta extrañado.

Farko: ... El líder de Dark Hand, Melkroth "El Destructor". - Responde seriamente.

Tharion: ¿Su líder?... ¿Y cómo sabré...? - Le interrumpen.

Sharia: Lo sabrás... con solo verlo. - Le interrumpe con un tono serio.

Tharion se fija en el rostro de su compañera, viendo claramente el temor de la joven hacia dicho nombre.

Tharion: (Pensando) Melkroth... - Se vuelve serio, apretando sus puños.

Tras unos instantes, los tres logran llegar hasta el enorme patíbulo frente a las puertas del castillo, donde la batalla parecía haberse detenido... Una gran nube de polvo y humo nubla envuelve toda la plaza, impidiendo ver con claridad lo que ocurre.

Tharion: ¡Maldita sea! - Se cubre con sus brazo para evitar el polvo, observando desesperado a su al rededor.

La incesante nube comienza a disiparse ligeramente y Tharion comienza a ver frente a él algunos cadáveres, quedando algo impactado... Miembros de la guardia, soldados del ejército y demonios ensangrentados ocupan todo el campo de batalla. El joven Drakker se fija en los rostros, apreciando en ellos el miedo, el dolor, la ira... Todas esas emociones, palpables en los cuerpos sin vida de los caídos...

Sharia: ... ¡Tharion! ¡Reacciona! - Trata de llamar la atención del joven al ver como este queda colpasado por lo que ve.

Farko se percata del estado del joven tras cubrirse del humo y avanza unos pasos hasta él para hacerle reaccionar... Pero una rápida imagen llama su atención, deteniendo su marcha en seco, a lo lejos, entre el polvo, su mirada queda clavada al distinguir lo que ve. La joven Vlaint se vuelve hacia el viejo capitán extrañada por la expresión de este. Pero ante de que pudiera preguntarle nada, el valeroso capitán sale disparado en una dirección como una flecha.

Sharia: ¡Farko! ¡Tch! - Lo llama molesta. Pronto se vuelve hacia Tharion con un rostro serio.

La joven se aproxima hasta él quedando justo enfrente. Acto seguido, Sharia lanza un fuerte puñetazo que impacta en la nariz del joven Drakker, quién cae de espaldas al suelo. Tharion se limpia algo dolorido la sangre de la nariz y alza la mirada hacia su compañera.

Sharia: Espero que sea suficiente, idiota inútil. - Le ofrece la mano para ayudarlo a incorporarse.

Tharion: ... - Queda perplejo. - ... Jej, sí, gracias. - Le estrecha su mano sonriente.

Tharion se incorpora y agradeciendo la ayuda de su compañera con un gesto, ambos se disponen rápidamente tras Farko.

Cerca de las puertas el temor prevalecía tras el poderoso ataque de rey de Ázharon. El líder demonio Melkroth alzaba su temible espada contra el moribundo cuerpo del rey, quien ya no tenía fuerzas para evitar su ejecución...

Melkroth: ¡Cae con tu maldito honor, rey Algriant! - Lanza su arma dispuesto a acabar con su vida.

En ese momento un veloz reflejó alcanzó la posición del demonio y su espada retumbó bloqueada por la dura coraza de la esperanza...

????: El rey caerá algún día... ¡Pero no será bajo tu mano! - Exclama con seguridad una voz bajo el imponente escudo.

Melkroth: ¡¡Ergh!! ¡¡Tú!! - Exclama furioso.

Frente al fornido demonio, Farko llegaba justo al límite para equilibrar la balanza. Ahora, una nueva batalla comenzaba.

Farko: ¡Sacad al rey de aquí! ¡Llevadlo al castillo! ¡Rápido! - Le ordena con fuerza a los guardias.

Melkroth: ¡¿De verdad crees poder detenernos a todos tú solo?! ¡La demencia de la edad también ha hecho presa e ti! - Sonríe molesto. - ¡Acabad con ellos! - Ordena a sus tropas.

Farko: ... Quién ha dicho que esté solo... - Murmura sonriente el veterano capitán.

La sonrisa del "Destructor" se va desvaneciendo extrañado por las palabras de su adversario. Pronto los demonios acatan la orden de su señor y se lanzan contra los soldados restantes, pero para sorpresa del líder demonio, sus tropas se ven ligeramente frenadas cuando dos sujetos aparecen de entre el polvo, abatiendo rápidamente a varios demonios.

????: ¡Sentimos el retraso! - Golpea a uno de los demonios, lanzándolo fuertemente contra otros pocos.

????: ¡Evacuad al rey! - Exclama abatiendo a otros dos con su espada.

Soldado: ¡El muchacho de la inscripción! ¡Tharion Drakker, si no me equivoco!

Soldado 2: ¡Esa es Sharia Vlaint!

Melkroth: ¡¡...!!

Tharion: ¡¡Hasta aquí habéis llegado, malditos!! - Grita con firmeza alzando su puño.

Sariah: (Pensando) Esto no va a ser tan sencillo... - Observa analizando a su al rededor, viendo el gran número de enemigos. - ... Pero sea como sea, los detendremos. - Se prepara la joven.

Farko: ¡Melkroth! - Llama brusco la atención del líder demonio, el cual le observa muy serio. - ... Espero que estés preparado para el castigo que te espera por lo que le has hecho a esta ciudad y a nuestro rey. -

El demonio mira fijamente a los ojos del ex capitán. Pronto su rostro se torna un poco más despreocupado. Su mirada se desvía fugaz hacia los soldados que ahora intentan evacuar al grave rey de Ázharon y una ligera carcajada resuena de entre sus dientes, cosa que hace molestar el gesto en el rostro de Farko...

Melkroth: ... Acaso... ¿He perdido... Farko? - Sonríe despreciable.

Farko: Tch... - Desvía su mirada ligeramente hacia su rey. Una gota de sudor cae lentamente por su rosotro, ahora con un gesto preocupado, pues Farko es consciente de la gravedad del estado de su rey. Farko sabía a la perfección lo que les ocurría a quienes hacían uso del poder de su Esencia. - Maldita seas despreciable... - Murmura con ira.

Melkorth: Jjjaja... Eso es... Deja que la ira y la sed de venganza te consuman. Así será más satisfactorio acabar contigo. Sonríe con desprecio. - Tu estúpido rey sabía lo que pasaría y aún así... !Ese idiota desesperado optó por suicidarse solo para proteger su pobre pueblo! ¡¡Aaajajaja!! - Ríe intensamente el demonio. A su alrededor, los soldados agachan sus miradas y los demonios acompañan las burlas de su líder eufóricos. - ¡¡Por eso los humanos sois patéticos!! ¡¡Inferiores!! ¡¡Solo os mueve vuestra sed de gloria y reconocimiento!! ¡¡¡Buscáis un estúpido sentido a vuestras miserables vidas de mortales solo para morir de forma honorable!!! ¡¡¡Sueños y esperanzas que nada valen en este mundo!!! ¡¡¡Estáis destinados a extinguiros!!! ¡¡¡¡Sois unos verdaderos FRACASADOS!!!!

Tharion: ¡¡¡¡¡¡CÁLLATEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!! - Salta el joven a una increíble velocidad hasta el enorme demonio, cargando su puño contra él sin pensárselo.

Melkroth es incapaz de reaccionar a causa de su descuido por las burlas, viendo llegar el puño envuelto en energía del joven hacia su rostro. Su mente queda impactada al ver dicho aura, cosa que también le estorba para repeler el ataque.

El puño de Tharion impacta fuertemente contra la cara del demonio, lanzándolo varios metros hacia atrás, impactando contra una de las esculturas de la plaza.

Todos quedan totalmente impactados al ver semejante golpe. Boquiabiertos, los demonios se echan las manos a la cabeza, paralizados por la situación. Sharia y Farko permanecen serios, pero con una mirada de sorpresa, pues nadie en su sano juicio se le pasaría por la cabeza atacar de frente a semejante monstruo y menos aún asestarle ese golpe.

Tharion: ¡Definitivamente! - Se incorpora con los nudillos ensangrentados por el golpe... - ¡¡¡¡¡¡NOSOTROS GANEREMOS!!!!!!

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